Cuando se habla de SEO, todos piensan en palabras clave, en velocidad o en reseñas. Casi nadie piensa en lo que ya tiene en casa: los links entre sus propias páginas. No cuestan nada, no dependen de terceros y se pueden revisar en una tarde. Y sin embargo, en la mayoría de los sitios que miro están olvidados o mal usados.
Te cuento qué son y para qué sirven, cómo pensar la estructura de tu web, cómo escribir bien el texto de cada link, cómo encontrar las páginas que nadie enlaza y un repaso paso a paso para hacer vos mismo.
Qué es un link interno y para qué sirve
Un link interno va de una página de tu web a otra página de tu misma web. Cumple dos funciones:
- Para el visitante es el camino. Si alguien lee un artículo sobre cuidado de piletas y ve un link al servicio de mantenimiento, llegó a donde necesitaba sin buscar.
- Para Google es la forma de descubrir tus páginas, de entender cuáles se relacionan entre sí y de intuir cuáles son las importantes: las que más links reciben suelen ser las que más peso tienen dentro del sitio.
No son lo mismo que el menú. El menú es el esqueleto y es igual en todas las páginas; los links dentro del texto son las articulaciones, y aportan contexto. Ahí está el potencial que casi nadie aprovecha. Si querés comprobar si Google llegó a todas tus páginas, empezá por la guía de Search Console para no técnicos.
Pensá tu web como un edificio con pisos
Imaginá una empresa de piscinas de Pilar con tres servicios: construcción, mantenimiento y climatización. Una estructura sana se vería así:
- Planta baja: el inicio, que lleva a todo lo importante.
- Primer piso: una página por cada servicio, tema que desarrollo en una página por cada servicio.
- Segundo piso: artículos y casos que explican y respaldan cada servicio. Por ejemplo, "cómo cuidar el agua de la pileta en verano" apoya a la página de mantenimiento.
La regla clave es que los links van en los dos sentidos. Del artículo al servicio, para que quien aprendió algo pueda contratar. Y del servicio a los artículos, para que quien está decidiendo resuelva sus dudas ahí mismo. Si solo linkeás hacia abajo, los artículos quedan como callejones sin salida.
Otra referencia práctica: cualquier página que te importe tendría que estar a pocos clics del inicio. Si para llegar hay que dar muchos pasos, acercala. Ese recorrido es también un tema de experiencia de usuario, que repaso en qué es el UX y cómo afecta tu negocio.
El texto del link tiene que decir a dónde lleva
"Hacé clic acá", "ver más" o "más información" no le dicen nada ni a la persona ni a Google. El texto del link es una pista de lo que hay del otro lado. Un antes y después:
- Antes: "Si querés más información sobre este tema, hacé clic acá."
- Después: "Si ya sabés que necesitás ayuda, mirá el servicio de mantenimiento de piletas en zona norte."
Algunas reglas simples: que describa el destino, que encaje natural en la oración, que se entienda aunque lo leas fuera de contexto, y que no repitas siempre la misma frase exacta en todos los links hacia una página. Si todos dicen lo mismo, el texto suena forzado, y eso se nota.
Páginas huérfanas: las que nadie enlaza
Una página que nadie enlaza es una puerta sin pasillo: existe, pero no lleva a ningún lado.
Una página huérfana es la que ninguna otra página de tu web apunta. Puede estar en el sitemap, pero un visitante no la va a encontrar navegando, y a Google le cuesta más entender qué lugar ocupa. Pasa seguido: publicás un artículo, aparece unas semanas en el inicio, sale de la portada y queda sin ningún camino.
Cómo encontrarlas a mano, sin herramientas:
- Hacé la lista de todas tus páginas. El sitemap o el panel de administración te las muestra.
- Armá una planilla con tres columnas: la página, desde dónde la enlazo y a dónde enlaza.
- Para cada página, buscá si hay alguna otra que la mencione y la enlace. Si no encontrás ninguna, es huérfana.
Un atajo: escribí en Google site:tudominio.com.ar "mantenimiento de piletas". Te muestra qué páginas de tu sitio hablan de ese tema. Esas son las candidatas naturales a enlazarse entre sí.
Dónde conviene poner los links
- Dentro del texto, justo cuando al lector se le puede ocurrir la duda.
- Al cierre de cada artículo, con dos o tres sugerencias de qué leer después.
- En cada página de servicio, con un bloque de artículos o casos relacionados y un camino claro hacia el contacto.
- En el pie de página, para las pocas páginas más importantes.
Y lo que no conviene: llenar un párrafo de links, repetir el mismo enlace tres veces en una pantalla, o enlazar páginas sin relación solo "para sumar". Si una página tiene que posicionar, tiene que recibir links. En una tienda online, la lógica es la misma entre categorías, fichas y productos relacionados, que trabajo en SEO para tiendas online.
Cuando publicás algo nuevo o cambiás direcciones
Cada vez que sumás una página, agregá dos o tres links hacia ella desde páginas que ya existen y que traten algo cercano. Es un hábito de diez minutos que evita que lo nuevo nazca huérfano.
Lo contrario también pasa: cuando borrás o cambiás una página, los links que apuntaban a ella quedan rotos y llevan a un error 404. Revisá de vez en cuando que los links funcionen. Y si vas a cambiar direcciones en masa, hacelo con redirecciones, como explico en cómo cambiar tu web sin perder posicionamiento.
Un repaso en una tarde
- Anotá las páginas que más consultas te traen o que más querés que posicionen. Esas tienen que recibir links.
- Abrí cada artículo y asegurate de que enlace a la página de servicio relacionada.
- Hacé que cada servicio enlace a dos o tres artículos y al contacto.
- Cambiá los "hacé clic acá" por textos que digan a dónde llevan.
- Mirá tu planilla: las páginas que no reciben ningún link se resuelven primero.
- Probá los links uno por uno. Un link roto es peor que ninguno.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos links internos tiene que tener una página?
No hay un número fijo. Tiene que tener los que le sirvan al lector: los que resuelven una duda real o llevan al paso siguiente. Mejor pocos, bien elegidos y bien ubicados, que una lista interminable.
¿Conviene usar siempre la misma palabra clave en el texto del link?
No. Variá las formas, igual que lo harías hablando. Lo importante es que el texto describa la página de destino y que se lea natural dentro de la frase.
¿El menú y el pie de página cuentan como links internos?
Sí, son links internos, pero son iguales en todas las páginas. Los que van dentro del contenido aportan algo más: le dicen a Google y al lector con qué se relaciona cada tema.
¿Los links internos tienen que abrir en una pestaña nueva?
Para links internos lo habitual es que abran en la misma pestaña, así el botón de volver funciona como la persona espera. Reservá la pestaña nueva para casos puntuales, como un PDF.
Si querés que revise cómo están enlazadas las páginas de tu sitio y te diga cuáles faltan y por dónde empezar, escribime.
Revisar la estructura de mi webDesarrollador web & diseñador en Buenos Aires. Trabajo solo: quien escribe esto es quien programa tu sitio. Conocé más sobre mí.