Casi todas las consultas arrancan igual: "Necesito una web, ¿a quién se la pido?". Y unas semanas después de entregada, a veces aparece la otra versión: "Me hicieron la página y no sé cómo cambiar un teléfono". La diferencia entre las dos frases casi nunca es técnica: es haber elegido bien con quién trabajar.
Hay tres caminos principales: un profesional independiente, un estudio o agencia con equipo, o una plataforma de plantillas donde armás todo vos. Ninguno es el correcto para todos. Tienen límites distintos y conviene conocerlos antes de pagar.
Te aviso de entrada que soy freelance, así que tengo una posición. Voy a tratar de ser justo con los otros dos caminos, porque hay casos donde cualquiera de ellos es mejor opción que yo.
La pregunta de fondo: ¿quién programa y con quién hablás?
Antes de comparar nada, fijate en dos cosas. La primera es quién escribe de verdad el código o configura la página: a veces quien te vende no es quien trabaja. La segunda es con quién vas a hablar cuando algo falle: una persona con nombre y apellido, o un sistema de tickets. Todo lo demás sale de ahí.
Freelance: una persona de punta a punta
Lo bueno: hablás directo con quien lo hace, las decisiones son rápidas y el trabajo se adapta a tu negocio sin pasar por tres intermediarios. Si necesitás un cambio, se lo pedís a la misma persona que conoce tu proyecto.
Lo que tenés que mirar: la capacidad. Una sola persona hace una cantidad limitada de cosas a la vez, y si se enferma o se va de vacaciones, tu consulta espera. Además, ningún freelance es bueno en todo: si necesitás fotografía, video o una campaña grande, tiene que decirte con quién lo resuelve. Si te promete todo, desconfiá.
Agencia: un equipo con roles
Lo bueno: hay diseñador, programador y alguien que coordina, así que los proyectos grandes o con muchas piezas avanzan en paralelo. Si una persona del equipo se va, el proyecto sigue. Para una empresa con varias áreas que opinan, esa estructura ayuda.
Lo que tenés que mirar: que tu proyecto no sea uno más en una fila. Preguntá quién va a estar a cargo del tuyo y si esa persona es la que te contesta. Y tené presente que los intermediarios suman tiempo: un cambio chico puede tardar más que con quien lo hace con sus propias manos.
Plataforma de plantillas: rápido y acotado
Lo bueno: en pocas horas tenés algo publicado, el mantenimiento técnico lo resuelve la plataforma y no dependés de nadie para cambiar una foto. Para un negocio que recién arranca y quiere validar si hay demanda, es un punto de partida razonable.
Lo que tenés que mirar: te adaptás a la plantilla y no al revés. Tu web vive dentro de la cuenta de la plataforma, y mudarla a otro lado después suele implicar rehacerla. Cuando necesitás algo que la plantilla no prevé, chocás con el techo. En WordPress vs desarrollo a medida comparo ese techo con otras alternativas.
Ocho preguntas que sirven para cualquiera de los tres
- ¿Me mostrás tres trabajos online, con su link? Y si podés hablar con alguno de esos clientes, mejor.
- ¿Quién programa mi proyecto? Una persona concreta, no "el equipo".
- ¿A nombre de quién quedan el dominio y el hosting? Tiene que ser el tuyo (lo explico en dominio y mail profesional).
- ¿Los archivos y el código son míos al terminar? Que te digan sí o cómo funciona la licencia.
- ¿Cómo te pido un cambio y cuánto tarda? Un canal claro y un plazo estimado.
- ¿Qué pasa si un día dejo de trabajar con vos? Pedí que te entreguen accesos y copia sin vueltas.
- ¿Qué incluye el soporte y hasta cuándo? Por escrito, para no descubrirlo cuando algo se rompe.
- ¿Qué necesitás de mí para empezar? Una buena respuesta se parece a la lista de qué preparar antes de encargar tu web.
La pregunta no es freelance, agencia o plataforma: es quién se hace cargo cuando algo falla un martes a la tarde.
Señales de alerta, vengan de donde vengan
- No puede mostrarte trabajos reales con link, solo capturas.
- Promete el primer puesto en Google en pocas semanas.
- Te pasa un número sin haberte preguntado nada sobre tu negocio (si querés ver de dónde sale esa diferencia, está en cuánto cuesta hacer una página web).
- Registra el dominio a su nombre "para ayudarte".
- Se pone nervioso cuando preguntás por los accesos o por el código.
Tres negocios, tres decisiones posibles
Un odontólogo que abrió su consultorio hace un mes y necesita aparecer en Google con turnos por WhatsApp: una plataforma de plantillas o un freelance con una página simple le alcanzan, y puede crecer después.
Una cadena de ferreterías con tres sucursales que quiere catálogo, stock y pedidos conectados: conviene alguien que programe a medida, sea freelance o equipo. La plantilla se queda corta rápido.
Un estudio contable que quiere una identidad propia y textos bien trabajados: un profesional independiente que se siente a escuchar suele rendir mejor que un proceso con muchos pasos.
En cualquier caso, mirá el portfolio de quien contrates y preguntate si algo de lo que hizo se parece a lo que vos necesitás.
Preguntas frecuentes
¿Es más seguro contratar una agencia?
No necesariamente. Un equipo da más continuidad ante imprevistos, pero la seguridad la da la forma de trabajar: copias, accesos a tu nombre y un acuerdo claro. Un freelance ordenado puede ser igual de confiable.
¿Puedo empezar con una plantilla y pasar después a algo a medida?
Sí, es una ruta común. Lo que conviene es guardar tus textos y fotos, y mantener el dominio propio desde el principio. Así el cambio se parece a una mudanza, no a empezar de cero.
¿Cuánto tengo que involucrarme?
Más de lo que la mayoría imagina, sobre todo al principio. Los textos, las fotos y las decisiones tienen que salir de vos. Quien trabaja bien te va a pedir material y no te va a dar la web "lista" sin preguntarte.
¿Conviene pedir presupuesto a varios?
Sí, pero dales a todos la misma información. Si cada uno cotiza sobre una descripción distinta, los números no se pueden comparar. Fijate además en las preguntas que te hacen: dicen mucho de cómo trabajan.
Si estás comparando opciones y querés una opinión honesta sobre qué camino le conviene a tu negocio, contame qué necesitás y lo vemos.
Hablemos de tu webDesarrollador web & diseñador en Buenos Aires. Trabajo solo: quien escribe esto es quien programa tu sitio. Conocé más sobre mí.