Abriste el blog con entusiasmo. Tres artículos en marzo, uno en abril, y después silencio. Hoy el último dice "hace catorce meses". Para quien llega, un blog abandonado cuenta algo más que la fecha: sugiere que el negocio también lo está. Y a vos te queda esa tarea pendiente que cada tanto te mira desde la lista.
El problema casi nunca es la falta de ideas. Es no haber decidido de antemano cuánto escribir, de qué y cuándo. Este artículo no habla de qué palabras buscar, que ya conté en keyword research sin herramientas pagas, sino de organizar el tiempo para que el blog siga vivo en octubre y no solo en marzo.
Empezá por tus horas, no por tus ganas
Antes de planear, contestá algo incómodo: ¿cuántas horas por mes tenés libres de verdad? El dueño de una pinturería quizás tenga dos horas los lunes antes de abrir. Una veterinaria con dos socios, tal vez una tarde al mes. Con eso ya hay calendario.
En lo que veo, un artículo por mes, bien escrito y sostenido durante un año, le gana a diez de golpe en enero y nada después. Si podés dos, mejor. Pero poné el número que realmente vas a cumplir, no el que quedaría lindo. Un calendario ambicioso que abandonás en abril es peor que uno modesto que llega a diciembre.
Los temas ya los tenés: están en tu mostrador
No hace falta inventar nada. Armá un cuaderno, físico o en el celular, y anotá cada pregunta que un cliente te haga más de una vez: en el mostrador, por WhatsApp, por teléfono, en un presupuesto que no se cerró. La pinturería escucha "¿látex o esmalte para una reja?". La veterinaria, "¿cada cuánto se desparasita un cachorro?". Cada una de esas preguntas es un artículo que alguien ya está buscando.
Para elegir cuál va primero, usá tres filtros:
- ¿Me lo preguntaron al menos dos veces?
- ¿Tengo experiencia propia para contestarlo, no solo lo que dice cualquier sitio?
- ¿Puedo llevar al lector, al final, a un servicio o producto mío?
Las preguntas cortas que no dan para un artículo entero van mejor como respuestas dentro de tu web, como cuento en preguntas frecuentes para vender y para Google.
Un trimestre en una hoja
Con tres meses a la vista alcanza. Una hoja, con una fila por artículo y estas columnas:
- Mes y fecha de publicación: una fecha puntual, no "a mediados de mes".
- La pregunta del cliente: tal como la dicen, sin traducirla a lenguaje técnico.
- Título provisorio.
- A qué página lleva: el servicio o producto que querés mostrar.
- Quién lo escribe y quién lo revisa: aunque seas la misma persona, poné dos fechas.
Un ejemplo para una veterinaria: en el primer mes, "cuándo vacunar a un cachorro"; en el segundo, "qué llevar a la primera consulta"; en el tercero, "cómo viajar con tu perro sin sustos". Los tres salen del mostrador, y cada uno conduce a un servicio del local. Dejá siempre un cuarto artículo escrito de reserva: va a haber semanas en que el negocio explote y no tengas tiempo.
Un calendario que podés cumplir vale más que uno ambicioso que abandonás en abril. El blog no se gana con velocidad: se gana apareciendo todos los meses.
Un artículo, cinco usos
Escribir cuesta; por eso conviene aprovechar cada artículo todo lo posible:
- Un mail corto a tu lista con el resumen y el link, como explico en email marketing para pymes.
- Tres posts en redes, cada uno con una idea sacada del texto.
- Una respuesta lista para copiar cuando alguien te hace esa pregunta por WhatsApp: en vez de escribirla de nuevo, mandás el link.
- Una versión en dos líneas para las preguntas frecuentes del servicio relacionado.
- Un cartel con un código QR en el mostrador, si la pregunta se escucha ahí.
Medí sin obsesión
Una vez por mes, diez minutos: qué artículos tuvieron visitas, con qué búsquedas aparecen y si alguno trajo una consulta. Con la herramienta gratuita de Google es sencillo, y lo conté en Search Console para no técnicos. No te asustes si en los primeros meses no pasa mucho: un blog madura despacio. La regla es simple: lo que trae consultas se profundiza con otro artículo del mismo tema, y lo que no trae nada se revisa antes de seguir por ese camino.
Antes de escribir uno nuevo, actualizá uno viejo
Cada tres meses, abrí los dos artículos más antiguos y fijate si algo quedó desactualizado: un dato, una foto, un link roto, un horario. Muchas veces retocar uno que ya recibe visitas rinde más que sumar uno nuevo. Poné "actualizado en…" con la fecha, así el lector sabe que no es un texto abandonado.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tengo que publicar?
La frecuencia que puedas sostener sin que se convierta en una carga. Para la mayoría de las pymes, uno por mes alcanza para empezar. Es más importante que sea constante que frecuente.
¿Qué hago si me quedo sin temas?
Volvé al cuaderno de preguntas, revisá las consultas de los últimos meses y las reseñas de tus clientes. Si de verdad no hay nada, es una buena señal para mirar un artículo viejo y ampliarlo.
¿Conviene escribirlo yo o encargarlo?
Quien conoce el negocio suele tener las mejores respuestas. Podés escribir el borrador y pedir ayuda para pulirlo. Si lo encargás entero, pasale tu cuaderno de preguntas y revisalo antes de publicar.
¿Se borran los artículos viejos?
No hace falta. Mejor actualizarlos. Solo conviene sacar los que ya no son verdad ni se pueden arreglar, y avisame antes para no romper los links que apuntan a ellos.
Si querés un blog que puedas sostener, con el calendario armado y los temas sacados de tu propio mostrador, lo planeamos juntos.
Armemos tu calendarioDesarrollador web & diseñador en Buenos Aires. Trabajo solo: quien escribe esto es quien programa tu sitio. Conocé más sobre mí.