Faltan pocos días para una fecha fuerte de ventas y empezás a cambiar precios a las apuradas. Todos los años a muchas tiendas les pasa lo mismo: se vende un producto que ya no estaba en el depósito, un cupón no funciona, la web se pone lenta justo cuando entra más gente y el WhatsApp explota.
Una fecha comercial fuerte no se gana el día que empieza. Se gana en las semanas anteriores, cuando todavía podés corregir. Acá te dejo el orden que sigo con los comercios que me piden ayuda: qué decidir, qué revisar y cuándo, para llegar con la tienda lista.
No voy a hablar de fechas ni de condiciones de cada evento, porque cambian de un año a otro y conviene leerlas siempre en la fuente oficial. Hablo de lo que depende de vos.
Primero decidí si te conviene participar
Que todos descuenten no significa que a vos te convenga. Sentate con una planilla y calculá, producto por producto, cuánto te cuesta reponerlo y cuánto te queda después del descuento. Una tienda de zapatillas puede aguantar una rebaja fuerte en los modelos de la temporada pasada y casi ninguna en el último lanzamiento. Si el margen desaparece, vender mucho solo te deja más trabajo y menos plata.
Elegí pocos productos protagonistas y algún combo, y dejá el resto a precio normal. Una promoción clara se entiende y se comunica mejor que veinte descuentos distintos. Y no subas los precios días antes para después bajarlos: la gente compara, y tu palabra vale más que un descuento de mentira.
Tres semanas antes: stock y precios
Es lo primero porque es lo más difícil de arreglar a último momento.
- Contá lo que realmente tenés. Compará el stock físico de los productos de la promo con lo que dice la tienda. Si no coincide, corregilo ahora.
- Separá las unidades de la promo. Publicá solo lo que tenés. Una oferta que no podés cumplir sale más cara que no haberla hecho.
- Pedí la reposición ya. Tus proveedores también reciben más pedidos en esas fechas y se atrasan.
- Dejá los precios cargados y revisados. Anotá el precio anterior y el de la promo de cada producto, para que ninguno quede mal puesto.
Si todavía llevás el stock en una planilla que actualiza una sola persona, esta es la ocasión en que más se nota. Un sistema de inventario que descuente cada venta evita que publiques lo que ya no existe.
Una fecha fuerte no se gana el día que empieza: se gana en las semanas anteriores, cuando todavía podés arreglar las cosas.
Dos semanas antes: que la web aguante
Probá la compra completa como lo haría un cliente: desde el celular, con cada medio de pago y con el cupón de la promoción. Anotá todo lo que falla o confunde. Pedile a alguien que no conozca la tienda que lo intente, y mirá dónde se traba.
Después, la velocidad. Una tienda que anda bien un martes cualquiera puede ponerse lenta cuando entra mucha más gente. Preguntale a tu proveedor cómo responde tu plan de hosting ante un pico de visitas, y sacá de la portada los banners y videos pesados que no aportan. Si no sabés por dónde medir, en el artículo sobre Core Web Vitals está el paso a paso.
Una semana antes: atención y envíos
La campaña se siente en el WhatsApp y en el depósito. Armá las respuestas a las diez preguntas de siempre (medios de pago, cuotas, plazos, cambios, talles) y dejalas cargadas como respuestas rápidas. Definí quién contesta y en qué horarios, incluido el fin de semana si ahí es cuando entra la gente.
En el depósito, tené cajas, cinta y etiquetas de sobra y un lugar fijo para armar pedidos. Y dejá escrito en la tienda hasta dónde llegás y en cuánto tiempo: en campaña el despacho suele tardar más que de costumbre, y es mejor prometer algo que puedas cumplir. El detalle de cómo resolverlo está en envíos en tu tienda online.
Cómo comunicarlo para que no sea una sorpresa
Avisá primero a quienes ya te compraron: confían en vos y no hace falta convencerlos. Mandales por WhatsApp o por mail los productos protagonistas, con el día y la hora de inicio y de fin. Después sí, redes sociales y la web.
En la tienda dejá claro qué entra en la promoción y qué no, con qué medios de pago y si el stock es limitado. Si todavía no tenés una lista de clientes para avisar, esta es una buena razón para empezarla: en cómo lograr que tus clientes vuelvan te cuento cómo.
Durante la campaña: mirá, pausá y respondé
Revisá pedidos y stock varias veces por día. Cuando un producto se agota, sacalo de la promoción o marcalo sin stock enseguida. Un cliente que paga algo que no hay y espera días para que le devuelvan la plata, no vuelve.
Mirá también los mensajes. Si una pregunta se repite, agregá la respuesta a la ficha del producto. Y llevá una libreta o un archivo donde anotes cada problema que aparece: es el material más valioso para la próxima vez.
Después: qué evaluar antes de la próxima fecha
A los pocos días, sentate con los números. Cuánto vendiste y cuánto te quedó una vez descontados el descuento y el envío. Qué se agotó primero. Qué reclamos llegaron. Qué preguntas no pudiste contestar. Esa lista es tu plan para la próxima vez.
No dejes enfriar a los clientes nuevos. Escribiles para agradecer, avisales cuándo sale su pedido y, pasado un tiempo, preguntales cómo les fue. De esos primeros compradores sale tu próxima venta.
Preguntas frecuentes
¿Me conviene participar si mi tienda es chica?
Depende de tu margen y de si podés atender más pedidos de los habituales. Si tenés dudas, empezá con una promoción acotada de pocos productos y mirá cómo responde la tienda. Mejor una campaña chica y bien atendida que una grande que te desborde.
¿Con cuánta anticipación tengo que empezar a prepararme?
Tres semanas es un buen margen: alcanza para reponer stock, probar la web y avisar a tus clientes. Si te quedan pocos días, concentrate en tres cosas: stock real, prueba completa de compra y respuestas listas para la atención.
¿Qué hago si se me agota un producto en plena campaña?
Sacalo de la promoción o marcalo sin stock enseguida. Si alguien ya pagó, avisale cuanto antes y ofrecele esperar la reposición, cambiarlo por otro o recibir la devolución. Lo que más molesta no es el faltante: es enterarse tarde.
¿Tengo que bajar el precio de todos mis productos?
No. Elegí los que tienen margen para aguantar el descuento y usá combos para mover los demás. Una oferta limitada y bien explicada convence más que una rebaja general que te deja sin ganancia.
Si querés llegar a la próxima fecha fuerte con el stock ordenado, la velocidad probada y la compra revisada de punta a punta, lo vemos juntos antes de que empiece la corrida.
Revisemos mi tiendaDesarrollador web & diseñador en Buenos Aires. Trabajo solo: quien escribe esto es quien programa tu sitio. Conocé más sobre mí.