Le pedís a la IA "escribime una descripción para esta granola" y te devuelve un texto que podría ser de cualquier dietética del país: "deliciosa, saludable, ideal para tu desayuno". No sirve, y la tentación es pensar que la herramienta es floja.
Casi siempre el problema es el pedido. Es lo mismo que pasa si le decís a alguien que empezó hoy en tu negocio "escribime algo sobre la granola": no conoce a tus clientes, no sabe cómo hablás ni qué lleva el producto. Va a rellenar con lo más común.
Acá te muestro cómo armar pedidos claros para tareas de un comercio o un servicio, con tres plantillas para adaptar. Qué conviene delegar lo conté en inteligencia artificial para pymes, y cómo evitar el tono de robot en marketing con IA. Acá voy a lo anterior a todo eso: cómo pedir.
Tratala como a alguien que empieza hoy en tu negocio
Imaginá que mañana entra una persona nueva, rápida y con buena redacción, pero que no sabe nada de tu negocio. Antes de pedirle que conteste un reclamo le dirías quién es el cliente, qué pasó, qué estás dispuesto a ofrecer y cómo se habla en tu local. Con la IA vale lo mismo: todo lo que no le cuentes lo inventa o lo reemplaza por lo más habitual.
Mirá la diferencia entre dos pedidos para la misma tarea, en una tienda de ropa que mandó un talle equivocado:
Pedido flojo: Respondé el reclamo de un cliente.
Pedido con información: Tengo una tienda de ropa online. Un cliente recibió el talle M en lugar del L y está molesto. Quiero ofrecerle el cambio sin costo y que elija entre retirarlo o recibirlo en su casa. Escribí una respuesta cálida y breve, en voseo.
El primero te devuelve una disculpa de manual. El segundo, algo que podés mandar casi tal cual.
Los ingredientes de un buen pedido
No hay frases mágicas. Hay información que conviene incluir:
- Contexto. Quién sos, qué vendés, a quién le hablás y desde dónde. Pedirle que responda "como el encargado de una tienda de barrio" fija el punto de vista.
- Una tarea concreta. Un solo pedido por vez. "Escribí tres mensajes de seguimiento" funciona; "mejorame la comunicación" no.
- Material real. Los datos del producto, las condiciones de cambio, lo que realmente pasó. Si lo tenés, pegalo. Lo que no pegues, lo inventa.
- Formato. Largo, estructura y tono: "máximo cinco renglones", "tres viñetas", "sin signos de exclamación".
- Límites. Lo que no tiene que hacer: "no prometas plazos", "no inventes propiedades", "no uses la palabra oferta".
- Un ejemplo. Pegá un mensaje tuyo que te haya gustado y pedile que escriba con ese estilo.
Tres plantillas para adaptar
Reemplazá lo que está entre corchetes por tus datos.
Responder un reclamo
Soy [tu rol] de [tipo de negocio] en [ciudad]. Un cliente me escribió esto: "[mensaje, sin nombre ni datos personales]". Lo que pasó en realidad: [qué pasó]. Lo que puedo ofrecerle: [solución]. Escribí una respuesta en voseo, de hasta cinco renglones, que pida disculpas una sola vez, explique la solución en pasos claros y no culpe al cliente. No prometas nada que no esté en lo que te conté.
La última frase es la más importante: evita que la IA te comprometa a un reembolso o a un plazo que no tenías pensado.
Describir un producto
Ejemplo para una dietética: Tengo una dietética de barrio y vendo online. Escribí la descripción de este producto. Datos: granola casera de avena, almendras y pasas, bolsa de [peso], se guarda en frasco cerrado, apta para veganos. Cliente típico: gente que arma el desayuno de la semana. Formato: un párrafo corto y tres viñetas (ingredientes, conservación, con qué se come). No inventes propiedades de salud ni uses "deliciosa", "saludable" o "ideal".
Si el resultado sale genérico, faltó material. Y si querés ir más a fondo en cómo escribir fichas sin copiarle al proveedor, tengo un artículo entero sobre descripciones de producto que venden.
Ideas de promoción
Ejemplo para una librería: Tengo una librería de barrio en Córdoba y me sobra stock de cuadernos y carpetas. Vendo por mostrador y por WhatsApp. No quiero resignar margen. Dame cinco ideas de promoción ordenadas de menor a mayor esfuerzo, cada una con el mensaje corto que mandaría por WhatsApp. Marcá cuáles se pueden hacer sin descuento.
La IA no te lee la mente: escribe sobre lo que le contás. Cuanto más real sea tu pedido, menos genérica va a ser la respuesta.
Iterá: la primera respuesta es un borrador
Pocas veces el primer intento es el definitivo, y no pasa nada. Lo útil es corregir con precisión en lugar de empezar de cero:
- "Más corto, y sacá el tono de vendedor."
- "Poné primero lo más importante: cuándo llega el cambio."
- "Dame tres versiones y decime en qué se diferencian."
- "Suena a folleto. Escribilo como se lo diría a un vecino."
Hay un truco que rinde mucho: pedile que te pregunte lo que le falta. "Antes de escribir, hacéme las preguntas que necesites." Suele detectar datos que se te olvidaron, como el plazo de cambio o si el cliente ya había reclamado antes.
Revisá siempre lo que sale y guardá lo que funciona
Un texto prolijo puede traer datos inventados. Antes de mandar o publicar algo, controlá cifras, horarios, medidas, plazos y toda promesa que comprometa al negocio, sobre todo cambios, garantías y afirmaciones sobre la salud. Leelo en voz alta y preguntate si lo diría así. La IA escribe rápido, pero el que firma sos vos.
Cuando un pedido te funcione, guardalo. Un documento con tres o cuatro pedidos con corchetes para completar te ahorra empezar de cero cada vez. Y una advertencia sobre lo que va adentro de esos pedidos: material del negocio, sí; datos de clientes, no. Lo explico en qué no tenés que pegar en un chat de IA.
Si además publicás lo que escribe la IA en tu web, repasá antes cuándo los textos con IA suman y cuándo te hunden en Google.
Preguntas frecuentes
¿Hay frases mágicas que mejoren las respuestas?
No. Lo que mejora las respuestas es la información: quién sos, qué querés, con qué datos y con qué límites. Una frase rebuscada con un pedido vacío da un resultado vacío.
¿Los pedidos largos funcionan mejor?
Los largos con información útil, sí. Los largos con relleno, no. Un pedido de diez renglones donde cada renglón agrega algo concreto rinde más que uno de dos renglones genéricos.
¿Sirve decirle "actuá como un experto en marketing"?
Sirve poco. Es mejor describir tu negocio y tu cliente: eso orienta mucho más que un título. Lo que sí ayuda es fijar el punto de vista, por ejemplo "respondé como la dueña de una librería de barrio".
¿Funciona igual en todos los asistentes de IA?
Los principios son los mismos, pero cada herramienta responde distinto. Probá tus plantillas en la que uses y ajustalas hasta que den el resultado que buscás.
Si querés que la IA y tus herramientas trabajen de verdad para tu negocio, contame qué tareas te llevan más tiempo y las ordenamos juntos.
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